The Masked Girl

AÑO: 2008

DIRECTOR: Isao Kaneko

INT.: Yuki Shimizu, Shizuka Nakamura, Aiko Sato, Tsuyoshi Kida.

GÉNERO: Acción/Ciencia-Ficción.

Joker, una organización secreta, secuestra a los deportistas mejores dotados para convertirlos en seres híbridos con superpoderes para usarlos en sus diabólicos planes de dominar el mundo. Por error secuestran a una adolescente, la cual escapa antes de que el lavado de cerebro sea completado y termina enfrentándose a sus captores con la ayuda de su profesor, el cual sabe más de lo que cuenta.

Simpática producción independiente, encuadrada dentro del sello Neo Action de la productora Ace Deuce: películas de 100 % acción, sin subtramas innecesarias, solo entretenimiento. De protagonistas, dos guapas idols juveniles estrenándose en el cine de acción con la misma soltura que si lo hubieran estado haciendo toda la vida. Los ingredientes, los habituales del sentai (aunque los efectos visuales brillan por su ausencia): muchas peleas y piruetas, un villano cibernético y los esbirros, modelados al estilo clásico de los “masillas” de la televisión, aunque con boina y pañuelo.

Llama la atención la falta de contenidos adultos de una producción de estas características, concebidas comúnmente para traspasar la línea que la tele no puede, y no solo hay total ausencia de violencia excesiva (o gore), tampoco sus protagonistas muestran sus encantos o protagonizan escenas audaces. Apta para todos los públicos, vamos.

Lo mejor: No deja tiempo al aburrimiento. Diversión inocente que te deja con ganas de más.

Lo peor: Ese final más o menos abierto. ¿Llegaremos a ver una secuela, como ha sucedido con otras del Neo Action?

Tea Fight

AÑO: 2008

DIRECTOR: Wang Yemin

INT.: Erika Toda, Teruyuki Kagawa, Vic Chow, Janine Chang, Yoshihiko Hosoda, Eric Tsang, Chin Shih-Chieh.

GÉNERO: Drama.

Tea Fight nos recuerda a algunos de esos mangas que hacen del concepto más disparatado su razón de existir. Los hemos visto adaptar cualquier temática, por inverosímil que pudiera ser: competiciones de peonzas, cocineros de sushis y superhéroes con los calzoncillos en la cabeza. Pues bien, esta coproducción taiwanés-japonesa crea un concepto nuevo, que podría existir dentro de ese universo (aunque sea invención del propio director), el de clanes enfrentados durante generaciones a causa del té que producen, lo que lleva al mundo a una situación en la que existe un mercado negro en el que se trafica con los mejores tés y las rivalidades se resuelven en peleas de té (básicamente ver quien hace el brebaje mejor que juzgará un experto).

Sobre el papel suena mucho más espectacular que en la visión del director. Si bien incluye algún momento que otro que podría considerarse de estilo anime (esas persecuciones ridículas a lo Keystone Cops y el color azul del peinado de Vic Chow) la película parece disfrutar con ese desarrollo de ritmo zen, con sus numerosos toques oníricos y pretendidamente espirituales (como el personaje de Eric Tsang, al que solo le falta decir “I pull the strings”).

No será del agrado del que espere una película convencional, pero sí de aquellos amantes de lo oriental que estén interesados en sumergirse un poco más en la cultura del té y disfrutar de cien minutos dentro de un universo único.

Lo mejor: El extenso prologo animado.

Lo peor: Esperar más de la cuenta de un título y un concepto que podrían dar de sí una película completamente diferente.

Four Dragons (Kinta 1881)

AÑO: 2008

DIRECTOR: C.L. Hor

INT.: David Bao, Michael Chin, Robin Ho, Shawn Lee, Albert Yuen, Kwan Yee-Tung, Mark Cheng, Kuan Jun-Fei.

GÉNERO: Acción.

La publicidad nos la vende como la primera película de kung fu de Malasia (cosa que no es) aunque sus escasas virtudes nos lleguen desde la aportación hongkonesa al producto.

Hablando claro, Four Dragons (o Kinta 1881, que es como se llama en su origen) es un tostón. De los gordos. Ni los esfuerzos de Chin Kar-Lok (que otrora fuese director de acción de Los Supercamorristas y alguna de sus secuelas) como responsable de las coreografías y stunts o el inesperado cameo de lujo de Mark Cheng, uno de los nombres clave de la acción hongkonesa de los 90 (en plena forma hoy día, hay que añadir), sirven para nada cuando nadie se ha molestado en escribir un guión coherente ni en aprender como se dirige una película de acción. Para acabar de rematar el asunto, cada vez que hay un golpe algún lumbreras tuvo la idea de superponer sangre en dibujos animados encima de la acción. No algo discreto, sino unos manchones ridículos, gigantescos, al estilo de las onomatopeyas de la serie de los 60 de Batman. Wham! Pow!

Lo mejor: Para incondicionales de los guantazos.

Lo peor: La banda sonora: The very best of film library music. El horror.

One Night in Supermarket

AÑO: 2009

DIRECTOR: Yang Qing.

INT.: Jacqueline Li, Kimi Qiao, Xu Zheng, Zhao Yingjun, Zhang Jiayi, Yang Qing, Li Weijian, Wang Dongfang, Ye Qian.

GÉNERO: Comedia

Todo da comienzo en una noche más en el turno de madrugada de un supermercado abierto las 24 horas. Los problemas empiezan cuando aparece un peculiar dúo reclamando dinero a la dueña del negocio. A partir de aquí las situaciones y los visitantes serán cada vez más inesperados y extravagantes.

Una de las sorpresas más agradables del cine chino de este 2009 que termina. Comedia de situación, con un grupo de herogeneos personajes cuyas vidas cambian para siempre en el transcurso de una noche en la que permanecen encerrados dentro de un supermercado. Secuestro, extorsión, robos, karaokes y romance en una película de ritmo endiablado, con inesperados golpes de efecto, multireferencias musicales, y mucho humor.

Esta opera prima de Yang Qing nos descubre un joven director que sin duda dará que hablar. Si ha sabido sacar este partido a un escenario tan sumamente reducido que no podría hacer con el presupuesto desmesurado de, pongamos, los hermanos Huayi. Tiempo al tiempo.

Lo mejor: Hora y media de genuina diversión.

Lo peor: Que nos recuerde (remotamente) a otras películas que no mencionaremos ahora.