Vengeance

AÑO: 2009

DIRECTOR: Johnnie To

INT.: Johnny Hallyday, Anthony Wong, Simon Yam, Lam Suet, Gordon Lam, Felix Wong, Eddie Cheung, Vincent Sze.

GÉNERO: Acción/Thriller.

Los pelos como escarpias. En el mundo del cine hay películas buenas, malas, mediocres…y por encima de todas ellas está esa rara clase de películas capaces de llevarte más lejos, de emocionar al pequeño (o gran) cinéfilo que llevamos dentro. Cuando vemos un film de Johnnie To nunca sabemos si llegaremos al orgasmo cinéfilo o no, pero cuando lo consigue se asegura de hacerlo a lo grande.

Y es que Vengeance es un gran ejercicio de cine negro, como el de antes. No solo porque está concebida como un acto de amor al polar francés (de hecho, según las referencias que nos da la cinta, estamos ante una secuela de El Silencio de un Hombre, que se dice rápido) sino porque nos devuelve a los días de esplendor y milagros del heroic bloodshed, aquel cine de pistolas y disparos en el que sus protagonistas quedaban reducidos a picadillo mientras nos ofrecían lecciones gratuitas de generosa camaradería masculina.

Johnny Hallyday, el rockero más rockero de Francia interpreta a un abuelo desolado en busca de venganza. Su hija en coma, sus nietos asesinados a sangre fría junto a su padre. Solo encuentra una manera de reparar el mal, combatiendo el fuego con el fuego, acudiendo a los mejores asesinos a suelo de Hong Kong para que terminen con los profesionales que llevaron a cabo la matanza. El problema: una bala alojada en su cabeza hace que sus recuerdos se estén desvaneciendo a un ritmo cada vez más acelerado.

Johnnie To disfruta y se recrea a la hora de coreografiar este ballet de violencia, donde cada fotograma significa cine con mayusculas y el carisma de un europeo se encuentra a la altura de un reparto magistral. Sr. To, no se olvide usted de Halliday. Queremos volver a verle en Hong Kong. O en Macao.

Lo mejor: Johnny Hallyday interpretando a un Costello que otrora fue Alain Delon, quien rechazó aparecer en la película. Seguro que aun se está arrepintiendo.

Lo peor: Esa sangre en polvo, que parece que los actores estén rebozados en pimentón.

Great Decisive Battle! The Super 8 Ultra Brothers

AÑO: 2009

DIRECTOR: Takeshi Yagi.

INT.: Hiroshi Nagano, Susumu Kurobe, Koji Moritsugu, Jiro Dan, Keiji Takamine, Takeshi Tsuruno, Takeshi Yoshioka, Shunji Igarashi.

GÉNERO: Ciencia-Ficción/Acción.

Año tras año, Ultraman ha regresado a las salas de cine. Sus películas han distado mucho de ser productos brillantes, aunque tampoco lo necesitaban ya que gozaban de un público fiel y una chavalería entregada a lo que no eran sino episodios alargados, desenlaces o presentaciones de temporadas, al estilo de lo que hacen muchas series supersentai o de animación.

Pero eso era antes. Por el título y la cartelería nadie apostaría un duro a que esta película iba a ser diferente. Y sin embargo, vaya si lo ha sido. Para empezar, su recaudación en taquilla (a la altura de cualquier blockbuster americano) así lo demuestra. Por primera vez, alguien se preocupó en añadir un guión interesante a la sistemática destrucción de maquetas por parte de dos adultos enfundados en trajes de goma.

La película de Takeshi Yagi no transcurre en el universo de la serie, sino en un mundo en el que Ultraman es solo un personaje de la televisión que ya pocos recuerdan. Una grieta interdimensional deja pasar criaturas gigantes procedentes de un mundo de fantasía. Solo hay un héroe capaz de detener esa invasión, pero el problema es que no es real.

Great Decisive Battle! The Super 8 Ultra Brothers es un ejercicio de nostalgia, a lo Cuéntame pero con monstruos, una llamada de alerta a la perdida de la inocencia y los sueños en el mundo adulto, que logra en muchos momentos resultar emocionante y que por primera vez, se preocupa de las bajas entre la especie humana como consecuencia del wrestling intergaláctico.

Lo mejor: Los protagonistas de todas las series Ultra en pequeños (pero decisivos) papeles.

Lo peor: El epilogo sobraba. Del melodrama nostálgico a la ida de olla en unos minutos. Solo falta el Capitán Harlock.

Kung Fu Cyborg: Metallic Attraction

AÑO: 2009

DIRECTOR: Jeff Lau

INT.: Hu Jun, Betty Sun, Alex Fong Lik-Sun, Gan Wei, Ronald Cheng, Jacky Wu, Eric Tsang, Law Kar-Ying.

GÉNERO: Comedia Romántica/Ciencia-Ficción/Acción.

Expectativas y realidad. Que dos conceptos tan opuestos. Las expectativas nos llevan a pensar que Kung Fu Cyborg: Metallic Atraction es una película hongkonesa de ciencia-ficción y la realidad que es una comedia romántica (que desemboca en el drama en su parte final) de ambiente rural, producida en China y en la que aparecen intermitentemente elementos de acción y fantasía.

Dichos elementos no son pecata minuta. Tenemos peleas entre transformers (directamente plagiados de la ultima hornada hollywoodiense), hay peleas de kung fu (con Jacky Wu, nada menos), una escena de comedia cantonesa desatada con Ronald Cheng y muchos efectos especiales obra de Centro Digital, una garantía en el mundillo.

El problema es que la mayor parte de la película está centrada en el triangulo amoroso entre dos policías de pueblo y un androide. La consabida empanada de amores imposibles y no correspondidos, que es la cosa más remota que uno espera ver de una cinta que se llama Kung Fu Cyborg.

A tenor de la verdad, superado el shock de la primera media hora, la película gana en interés y acción, y es una buena manera de malgastar una tarde de invierno, así que puede merecer la pena hacer el esfuerzo.

Lo mejor: Algunas escenas espectaculares. No son más de cinco o seis, pero son dignas de ser vistas.

Lo peor: Les sugiero un título: China Robot Love Story. Mucho más claro todo, donde va a parar.

My Airhostess Roommate

AÑO: 2009

DIRECTOR: Jiang Qingmin

INT.: Wilson Chen, Wang Luodan, Zhou Qi-qi, Teddy Lin, Diang Hai-Feng, Sam Chow, Lin Xiuling, Guo Jiaming.

GÉNERO: Comedia Romántica.

Odiosa comedia romántica basada en un relato por entregas publicado en Internet. Enésimo refrito de los patrones sentados por la coreana My Sassy Girl que cuenta la vida de un friki, de profesión animador infográfico, que no cree en el amor y de cómo su psicótica vecina se va metiendo en su vida sin haber sido invitada.

Es razonable pensar que existe un público para películas como esta (o las de Robin Williams, aunque cueste creerlo) pero deberían hacer un favor a la gente normal y colocarles una clasificación especial que impida su difusión por los circuitos convencionales. Prefiero ver a la hora de la cena Horses & Grannies Orgie 2: The Piss Festival que volver a soportar un minuto de otra película como esta. No he visto protagonista femenina más odiosa en toda mi vida. El pobre chaval no tendría que haberse enamorado de ella, si no vaciarle el cargador entero de una AK47 en la cabeza. Al empezar My Airhostess Roommate, uno de sus protagonistas no creía en el amor. Después de que haya terminado, dudo de que ninguno de sus sufridos espectadores continúe creyendo en él. El horror, amigos, el horror.

Lo mejor: Ahorrar ancho de banda y bajarse cualquier otra cosa (lo de pagar por este engendro ni lo contemplo).

Lo peor: Lo peor ya ha pasado. Y eso que no pude aguantar más allá de los 50 minutos.