Life of Rachan the Boxer

AÑO: 2008

DIRECTOR: Nattapol Mookkhun

INT.: Nattasath Poonsubmanee, Yada Chuchottrahol, Arkaradej Pitraphay, Kittipong Wongthong.

GÉNERO: Drama/Acción.

No tan terrible como cabría esperar, pero lejos de cualquier película de artes marciales tailandesa que uno pueda recordar. De hecho, no es una película de acción.

Life of Rachan the Boxer es un drama, y dentro de ese y no otro género hay que juzgarla. Sus escenas de lucha son rutinarias y los tiroteos dignos de un narcothriller mexicano, sin embargo la película no está mal dirigida, la fotografía es cuanto menos creativa y el ritmo aceptable.

Rachan es un luchador cuyo único interés en la vida es el muay thai, el cual usa para canalizar la venganza contra los responsables de la muerte de su padre, mafiosos que se mueven en el mundo de las peleas ilegales. Por si esto fuera poco, conoce a una joven invidente a la cual quiere ayudar a recuperar la vista a fuerza de ganar combates. Tan original como una camiseta Amporio Ernani, entretendrá a los amantes del drama menos exigentes.

Lo mejor: Dirección, banda sonora y fotografía sorprendentemente buenos para un directo a video.

Lo peor: Peleas peores que en Karate Kimura 14.

The Haunting Lover

AÑO: 2010

DIRECTOR: Ken Yip.

INT.: Vaness Wu, Jacqueline Li, Kago Ai, Lam Tze-Chung, Wong Tak-Bin, Lan Kwan-Tin, Yuen Cheung-Yan, Helena Law.

GÉNERO: Drama/Terror.

Kung Fu Chefs debió ser un espejismo en la filmografía de Ken Yip. Aun imperfecta, la cinta ofrecía acción y un regusto clásico cargado de nostalgia para el fan del cine de Hong Kong. Sus trabajos anteriores, especialmente cintas tan infumables como Chemical Crisis, le colocaban al mismo nivel que el resto de directores insolventes de la My Way Film Co, ya saben, Douglas Kung, Kant Leung, se hacen una idea.

The Haunting Lover está basada en una historia real (ya adaptada antes, tanto en cine como en televisión), la de un hombre con un misterioso parecido a un joven ya fallecido, hijo del dueño del lugar donde ha entrado a trabajar. Poco a poco, irá investigando más y más sobre el personaje, hasta el punto en que este se irá apoderando de su personalidad.

Vaness Wu interpreta por fin un papel con densidad dramatica, lastima que haya tenido que ser en la película equivocada. Algún efecto especial horrible, alguna pelea de kung fu totalmente gratuita, y algunos kilos de más en el trasero de Kago Ai.

Lo mejor: Que le den trabajo a la exminimoni Kago Ai y siga su carrera como actriz.

Lo peor: Que si no le hubieran dado trabajo igual hubiera terminado en el porno y sus fans estarían más felices. Vete a saber.

Bite Till Die: Killing Box

AÑO: 2008

DIRECTOR: Oxide Pang.

INT.: Pavarit Mongkolpisit, Theerayuth Pratyabamrung, Supadee Akkanit, Donlaya Potipipattarakul.

GÉNERO: Thriller.

Cinco años tardaron las películas de esta serie en aparecer en formato doméstico. Siempre que esto ocurre y veo las demoradas producciones acabo teniendo la sensación de que hubiera sido mejor para todos que siguieran en perpetuo letargo.

Desconozco si el resto de títulos de Bite Till Die es tan escasamente estimulante como este, porque de ser así deberían evitar ser vistos por cualquiera que no sea un completista acérrimo de Oxide Pang con ganas de aburrirse mortalmente durante sesenta minutos.

El protagonista es un detective con pocos rasgos característicos (aparte de aburrir al personal). Se relaciona con unos cuantos sidekicks, y en esta entrega ha de resolver un caso relacionado con una misteriosa caja metalica con una X grabada, que contiene un compuesto tóxico.

La dirección de Pang es estilizada, pero el guión es terrible: no tiene ritmo alguno (ya desde una cabecera que tarda siglo y medio en presentar a todos los personajes) y los personajes son más planos que una loncha de queso para sándwich.

Debe ser que en Tailandia no siguieron mucho ni a Colombo ni a Jessica Fletcher, porque esto se encuentra en las antípodas del thriller detectivesco televisivo.

Lo mejor: Algunos temas de la banda sonora, propia de un Harold Faltermeyer oriental.

Lo peor: El peor sonido directo que he podido sufrir en mucho tiempo. Se escucha más el ambiente que a los actores.