Moss

AÑO: 2010

DIRECTOR: Kang Woo-suk

INT.: Jung Jae-Young, Park Hae-Il, Yu Jun-Sang.

GÉNERO: Thriller.

El director de Public Enemy y Silmido firma una de las mejores cintas coreanas del año, un thriller que no deja un segundo de descanso al espectador incluso con un metraje que casi llega a las tres horas. Ante una película así, hasta le perdonamos que eche mano de valses en su banda sonora.

Moss es la historia de un joven al que un fiscal se la tiene jurada desde que le degradaron por su culpa. Nuestro protagonista viaja hasta un pueblo lejos de Seul para acudir al entierro de su padre, una especie de mesías redentor. Una vez allí empieza a tirar de la manta de los misterios que rodeaban a su progenitor, donde el máximo responsable parece ser el jefe de la aldea, un expolicía que parece controlarlo todo.

Otra de esas películas donde un extraño llega a un pueblo donde impera la ley del mal y el silencio dentro de sus fronteras, que resalta entre otros ejemplos recientes gracias a un guión milimétricamente pensado, una sólida dirección y un gran reparto. Nadie diría que una cinta de este calibre ha tenido su origen en un webcomic. Toda una sorpresa y una firme recomendación.

Lo mejor: Un thriller de esos de sentarse en el filo de la butaca. Nunca 3 horas pasaron tan rápidas.

Lo peor: Nada, incluso los efectos de maquillaje son excelentes.

Legend of the Swordsman

AÑO: 2010

DIRECTOR: Yuan Hongbing.

INT.: Leung Kar-Yan, Sik Siu-Lung, He Jie, Law Kar-Ying, Qiu Lin, Li Yu.

GÉNERO: Comedia/Acción.

China es el nuevo Hong Kong, el Hong Kong del esplendor cinematográfico que se extinguió durante los 90. Buena prueba de ello es la infinita producción nacional. Allí no tienen problemas de piratería (ya que se limita a las grandes urbes) o escasez de público en los cines. No, allí se hacen películas sin ton ni son, como ocurriera años ha en la excolonía británica. Tanta es su necesidad de profesionales que prácticamente todos los directores hongkoneses que llevaban décadas en paro ahora no conocen el descanso. Leung Kar-Yan, que no dirigía artes marciales desde los tiempos de la Filmark, ahora lo hace en Legend of the Swordsman, una cinta que también coprotagoniza junto a un crecidito Sik Siu-Lung, el pequeño monje de la serie Shaolin Popey, irreconocible ya.

En lo que a la película se refiere, desconozco si la intención de su director era firmar un tour de force de autor: la primera comedia de artes marciales sin puñetera gracia, horriblemente dirigida, escrita y montada, y con una casi total ausencia de música en la banda sonora que remite al espectador a la inquietud buñueliana de El Ángel Exterminador. Parece una serie Z de los años 80, subtítulos bizarros incrustados incluidos. Ni se molesten ustedes.

Lo mejor: Que hayan gastado negativo de 35 mm para rodar este engendro.

Lo peor: Cualquier intento de comedia del film. Se reirán ustedes tanto como con La Lista de Schlinder.

Kinatay

AÑO: 2009

DIRECTOR: Brillante Mendoza

INT.: Mercedes Cabral, Julio Diaz, Johng Hilario, Maria Isabel Lopez, Coco Martin, Lauren Novero, Mark Meily, John Regala.

GÉNERO: Drama/Terror

Brillante Mendoza es un habitual de la programación de los festivales de cine más reconocidos. De hecho, la financiación de sus películas (como suele ocurrir con otros auteurs asiáticos) llega desde Europa, donde sus historias se exhiben en el circuito del arte y ensayo.

Kinatay es la crónica de un asesinato. Un vil crimen en el que nuestro protagonista se ve envuelto por dinero: el secuestro, muerte y descuartizamiento de una joven. Todo está narrado con un punto de vista documentalista y casi voyeur. De hecho, buena parte del metraje se dedica a capturar retazos de la vida cotidiana de una ciudad filipina, sin solución de continuidad.

No hay moraleja en esta historia, solo los hechos. Prácticamente, tampoco es que haya mucha historia, solo lo apuntado unas líneas más arriba, como si de un episodio de La Huella del Crimen se tratara, pero sin resolución policial. El público convencional que se atreva a verla quizá no pase de los primeros diez minutos, entre bostezos y caras de estupor. Los gafapastas de pro tendrán erecciones cinéfilas, of course.

Lo mejor: Cine diferente para antropólogos, snobs y gente que no suele ver cine de terror.

Lo peor: Fuera del circuito festivalero (donde este señor y Weerasetakhul son verdaderos ídolos) el señor Mendoza no se come un colín.

The Spirit Compendium

AÑO: 2008

DIRECTOR: Foo Fung-Kun

INT.: Benjamin Ng, Maylene Loo, Michael Kwah.

GÉNERO: Drama/Fantástico.

Madre mía. La primera película del realizador Foo Fung-Kun no le augura una próspera carrera. De hecho, si yo fuera él ya estaría escribiendo a CEAC para cambiar de carrera y estudiar algo de mayor provecho, aunque sea un curso de guitarra.

El protagonista de esta inenarrable producción rodada en video barato (aunque estrenada en cines en Singapur) es un joven traumatizado por la muerte de sus padres y su fracaso emocional que busca refugio en las ciencias ocultas, especialmente en un libro mágico que te da las respuestas a todas tus preguntas con solo abrir una página al azar.

The Spirit Compendium recopila todos los tópicos de la superstición china y los reúne para “disfrute” del espectador de la manera más inepta, añadiendo escena tras escena imposible, donde el erotismo homosexual se da la mano con los refritos en clave Z de Matrix y la mayor empanada esotérica jamás vista en una pantalla de cine. El horror.

Lo mejor: La capacidad de su protagonista para extraer cantidades ilimitadas de zumo de una sola naranja.

Lo peor: El flaco favor que esta película hace al cine de Singapur.