Gangs of Wasseypur 1 y 2

AÑO: 2012

DIRECTOR: Anurag Kashyap

INT.: Jaideep Ahlawat, Tigmanshu Dhulia, Manoj Bajpai, Piyush Mishra, Richa Chadda, Nawazuddin Siddiqui.

GÉNERO: Acción/Drama/Thriller.

Dos películas de hora y media cada una para contar una historia del hampa indio que se prolonga a través de medio siglo. Cine de gángsters del de verdad, sin trampa ni cartón, que aprovecha su camino para homenajear a los grandes del género de oriente y occidente, de Sergio Leone a Martin Scorsese, terminando en el homenaje más brutal jamás realizado a John Woo.

Es difícil, por no decir imposible, intentar concretar la trama, basada en como las disputas familiares y mafiosas se transmiten de padre a hijo, generación tras generación, hasta llegar a nuestros días.

La cinta desmitifica esa extendida tontería de que Bollywood solo hace cine naif y para todos los públicos, ya que la violencia que contiene es extrema a más no poder, sobre todo en su segunda parte, tras una primera de ambiente más clasicista que remite a las grandes sagas cinematográficas del cine del crimen organizado. Hay algún que otro número musical, insertado con socarronería y sentido de autoparodia, pero no está dirigida a las masas populares sino a los amantes del cine, algo que, por una vez, no está nada mal.

Lo mejor: La segunda película es una obra maestra, sin discusión.

Lo peor: Que no dejaran reducida la primera película (que no deja de ser un prologo) a su mitad de metraje.

Score: 9/10

Pietà

AÑO: 2012

DIRECTOR: Kim Ki-duk

INT.: Lee Jung-jin, Jo Min-su, Kang Eun-jin, Woo Gi-hong, Cho Jae-ryong, Lee Myeong-ja.

GÉNERO: Drama.

Kim ki-duk regresa al cine de verdad con Pietà, dejando atrás (de momento) los delirios ególatras vistos en Amen y Arirang. Una película en la que algunos han querido ver ecos de Park Chan-wook que sigue la línea de melodramas del dolor de su autor, aquí entroncando su visión budista del universo con la cristiana, donde los temas de la redención y la piedad unen su camino con la implacable eficacia del karma.

El protagonista es un sádico agente de cobros con una alta eficacia en su trabajo. Mucho menos contentos están los morosos, que terminan tullidos para cobrar el seguro con que pagar al extorsionador. En una de estas, el cobrador se encuentra con una mujer que dice ser su madre.

Kim demuestra saber utilizar la carestía de medios a su alcance usándolo a su favor, filmando escenas con un estilo descuidado y tosco, reencuadrando y moviendo la cámara de una manera casi amateur, sobre todo en los momentos más sórdidos.

Lo mejor: Una historia sencilla, bien filmada y mejor rematada.

Lo peor: Quizá no llega a la excelencia de años pasados, pero parece estar en el camino a su recuperación.

Score: 8/10

For Love’s Sake

AÑO: 2012

DIRECTOR: Takashi Miike

INT.: Satoshi Tsumabuki, Sakura Ando, Yo Hitoto, Masachika Ichimura, Tsuyoshi Ihara, Seichiro Kato.

GÉNERO: Musical/Comedia Romantica/Acción.

Y otra adaptación de manga para el curriculum de Miike, esta vez una combinación de shojo (comic femenino) con elementos del cine pandillero a lo Crows Zero y números musicales delirantes.

Con una historia más vieja que el cinematógrafo (chica rica enamorada de chico malo) Miike se divierte pervirtiendo los clichés creando un espectáculo anything goes que detrás de su delirio conceptual esconde redaños de cine visionario. Nos olvidamos pronto de qué nos está contando para centrarnos en el cómo, en una estructura que presenta intermitentes intermedios en forma de setpieces musicales in crescendo, con un j-pop cercano a los sonidos eurovisivos.

Combinando romance y violencia, cancioncillas y dibujos (poco) animados, Miike demuestra que sigue siendo el más original de los realizadores nipones contemporáneos.

Lo mejor: Ese número musical de los padres de la chica.

Lo peor: Partir de un material original tan anodino. Lo que hubiera hecho de tener una historia de verdad como base.

Score: 7.5/10

Henge

AÑO: 2011

DIRECTOR: Hajime Ohata

INT.: Kazunari Aizawa, Aki Morita, Teruhiko Nobukuni.

GÉNERO: Terror/Kaiju Eiga.

Con aspecto de ser un V-Cinema de monstruos, Henge pretende ser un kaiju eiga de autor, una demencialidad de envoltorio trash y mensaje animista y ecologista pensada para festivales de cine. Sea como sea, mola.

El marido de la protagonista sufre de una rara enfermedad que le va transformando poco a poco en una extraña criatura sedienta de sangre. La mutación no se quedará ahí, preparándole para un apocalíptico destino.

Con un traje de latex escapado de alguna serie tokusatsu de la Toei, Henge sorprende por sus aspiraciones artísticas en un formato tan poco propicio para ello. Una extraña historia de amor con un origen directo en la mitología nipona, cine zeta festivalero que será gratamente apreciado por los fans de los monstruos gigantes que pisotean maquetas.

Lo mejor: Es corta y sale una especie de monstruo del pantano King Size. Que más se puede pedir.

Lo peor: Los extraños vericuetos por los que esta y no otras similares son seleccionadas en festivales de cine.

Score: 7/10

The Taste of Money

AÑO: 2012

DIRECTOR: Im Sang-soo

INT.: Kim Kang-woo, Yoon Yeo-jeong, Kim Hyo-jin, Baek Yoon-sik, Darcy Paquet, Maui Taylor.

GÉNERO: Drama.

El director de la polémica The President’s Last Bang se adentra en el terreno del culebrón financiero en The Taste of Money, todo un Falcon Crest a la coreana donde no falta siquiera una Angela Channing de ojos rasgados.

La intención del realizador era la de realizar una pseudosecuela de su film The Housemaid (una de las protagonistas se supone que es la niña de aquella película ya crecidita) a la vez que se adentraba en el oscuro mundo de las clases altas de su país. La cosa no fue demasiado bien, ya que en Cannes se la tomaron a pitorreo. No es para menos.

The Taste of Money juega a la audacia mezclando corrupción, poder y sexo, pero se queda en eso, en un simple juego, un entretenimiento banal que a ojos occidentales fracasa en sus intenciones. Tras un par de horas de rencillas familiares, infidelidades, traiciones y crímenes económicos la película decide terminar con uno de esos finales que de tan absurdos no sabes si son geniales, uno de sus puntos de redención.

Lo mejor: No tomársela demasiado en serio. No vale la pena.

Lo peor: Darcy Paquet en el papel de un tiburón financiero hipersexualizado. Uno de los mayores errores de casting de la historia del cine.

Score: 6/10

Modus Anomali

AÑO: 2012

DIRECTOR: Joko Anwar

INT.: Rio Dewanto, Hannah Al Rashid, Aridh Tritama, Izzi Isman, Sadha Triyudha, Jose Gamo.

GÉNERO: Terror.

Uno de los niños prodigio del nuevo cine de terror indonesio, autor de la notable The Forbidden Door, cambia de registro con una película cuya percepción cambiará según te coja el día. Algunos entrarán en el juego rompecabezas de su estructura narrativa a lo David Lynch, para otros no será más que una tomadura de pelo.

El arranque no puede ser más interesante: un hombre que despierta semienterrado y amnésico en mitad de un bosque que va encontrando instrucciones extrañas sobre lo que debe de hacer. Entre la confusión se suceden las muertes. Esta trama, que podría haber dado para un interesante corto, y más teniendo en cuenta como termina hilándose todo, es presentada de una manera (pretendidamente) confusa, salpicada de asépticos asesinatos que solo tienen sentido en una parte final donde la violencia estalla de nuevo.

Lo dicho: habrá quienes vean aquí el futuro del cine terrorífico. Yo me aburrí como una ostra.

Lo mejor: Pese a todo, el desenlace entre Los Cronocrímenes y la Dimensión Desconocida, no deja de tener su ingenio.

Lo peor: La hora larga de metraje insufrible a oscuras que nos regala el sr. Anwar.

Score: 4/10

The Thieves

AÑO: 2012

DIRECTOR: Choi Dong-hung

INT.: Kim Yoon-seok, Kim Hye-soo, Simon Yam, Derek Tsang, Lee Jung-jae, Jeon Ji-hyun.

GÉNERO: Comedia/Acción.

Otro de esos blockbusters que han batido records en la taquilla coreana (parece que cada semana se baten records por allí), un prescindible producto comercial de consumo interno en donde solo brilla la presencia de Simon Yam, dentro de un reparto que solo resulta atractivo para su público original.

Trama de ladrones de guante blanco a lo Un Ladrón es Siempre un Ladrón, con rufianes que se reúnen para el golpe definitivo y alguna que otra traición dentro del grupito. El robo es lo de menos, todo es otra excusa para que su realizador construya otra interminable comedia sin gracia que progresa a paso de elefante hasta su parte final, donde se añaden las consabidas dosis de drama innecesario y un poco de acción (en forma de dinámicos stunts verticales, todo hay que decirlo) para que se despierte la platea antes de mandarlos a casa.

Lo mejor: La secuencia de stunts sobre la fachada de un edificio, únicos momentos de interés en otra insípida comedia con toques de thriller al trillado estilo coreano.

Lo peor: Interminable.

Score: 4/10

Deranged

AÑO: 2012

DIRECTOR: Park Jung-woo

INT.: Kim Myung-min, Moon Jung-hee, Kim Dong-wan, Lee Ha-nui, Eom Ji-seong, Yeom Hyun-seo.

GÉNERO: Thriller/Drama/Fantástico

A medio camino entre The Bay y Contagion se encuentra esta cinta coreana de epidemias que juega a la conspiranoia y al artificio pre-apocalíptico. Lamentablemente, Deranged naufraga a todos los niveles, reciclando temas que ya claman al cielo (¿realmente ha de salir el tema de la separación familiar en todas y cada una de las películas coreanas?) y bombardeándonos con esa combinación de comedia chusca y ritmo televisivo que invitan a abandonar la sala.

La pandemia la provoca un parásito del pescado mutante que no tarda en pasar a los humanos. Como es un bicho acuático el principal síntoma que provoca es un ataque de sed insaciable.

No hay mucho más; la película aprovecha para hacer un poco de demagogia global dando palos a las farmacéuticas y haciendo gala de un ecologismo trasnochado. Salvando por un par de momentos de efectos especiales, es complicado permanecer despierto para atender los loables mensajes que intenta transmitirnos.

Lo mejor: Cuando salen los bichos. A lo Vinieron de dentro de…

Lo peor: Que intentes hacer un blockbuster y te salga un telefilm. Soderberg también sabe bastante de eso.

Score: 4/10

Una Vida Nueva (A Brand New Life)

AÑO: 2009

DIRECTORA: Ounie Lecomte

INT.: Kim Sae-ron, Park Do-yeon, Ko Ah-sung, Park Myeong-sin, Sol Kyung-gu, Oh Man-seok.

GÉNERO: Drama.

Los misteriosos senderos de la distribución nacional han logrado que llegue ahora hasta nuestras pantallas esta olvidable cinta, la autobiográfica historia de una niña coreana dejada en un orfanato por su padre que termina siendo adoptada por una familia foránea. Y no hay más.

No parece justo echarle en cara la escasa originalidad a una película supuestamente basada en la vida de su realizadora, pero el caso es que si esto era todo lo que había que contar quizá hubiera sido más interesante optar por un relato inventado.

Cine de sobremesa para la tercera edad, una simplería con niñas que lo pasan mal, se hacen amigas, se separan y un montón de naderías más. Cualquiera que haya leído Paracuellos, de Carlos Gimenez, sabe el jugo que se le puede sacar a este tipo de historias. Un jugo que en este caso brilla por su ausencia, en una cinta lista para complacer a un espectador mainstream con escasa exigencia artística.

Lo mejor: Haberla visto en un preestreno sin pagar por ella.

Lo peor: Los coreanos siguen llamando cine a lo que otros países llaman televisión. Vamos mal.

Score: 4/10

Mekong Hotel

AÑO: 2012

DIRECTOR: Apitchapong Weerasethakul

INT.: Apitchapong Weerasethakul

GÉNERO: Experimental.

Lo de Apitchapong está llegando a extremos que empiezan a sobrepasar el mito del traje nuevo del emperador. Sino no se explica los vítores y aplausos a este ejemplo de anticine, un mediometraje sin solución narrativa en el que el director intercala imágenes y sonidos según le viene en gana para que las masas de la impostura le sigan riendo las gracias. Es para no dar crédito.

Los ingredientes que conforman este esperpento son escenas de un músico ensayando a la guitarra la banda sonora (que luego sirve a dicho propósito, sin editar, naturalmente), imágenes de los actores hablando naderías entre ellos, bonitas vistas desde el hotel situado en el lugar del título, un par de escenas patéticas de vampiros a la tailandesa (¿un homenaje al trash tailandés de los 70?) comiendo tripulencias colocadas en el abdomen de la victima. Todo esto se edita a bocados y ya tienes lista otra profunda obra de arte paradigma de lo inane de nuestra existencia. Chim-pún.

Lo mejor: Las vistas desde el hotel son bien bonitas. Pero cualquiera con su cámara doméstica consigue el mismo resultado que el desvergonzado realizador.

Lo peor: Esto es una tomadura de pelo. Sin más.

Score: 1/10