Sura (The Leader)

AÑO: 2010

DIRECTOR: S.P. Rajkumar.

INT.: Joseph Vijay, Tamanna Bhatia, Dev Gill, Vadivelu, Sriman, Riyaz Khan, Madan Babu, Radha Ravi.

GÉNERO: Comedia/Acción/Musical.

Película número 50 en la filmografía de Vijay, otro espectáculo insensato de comedia, acción, bailes y descerebre argumental, cine de evasión masala para todos los públicos. Lamentablemente, el actor ha anunciado que esta va a ser su última incursión en el cine comercial, que se pasa al cine de autor y a la política.

Vijay interpreta a otro héroe de carácter casi celestial e invulnerable. El villano de esta peli las pasa canutas y no da pie con bola. El argumento lo hemos visto mil veces en cintas indias, taiwanesas, filipinas o en el Equipo A: político corrupto que quiere desalojar un poblado para construir un parque temático.

Aun evidenciando la misma originalidad que una canción de King Africa, resulta una manera bastante divertida de quemar más de dos horas, brillando el recital de bofetadas (con stuntmen importados de cintas tailandesas como Raging Phoenix), las bailarinas occidentales en bikini de gruesos muslos (capaces de provocar sueños húmedos a Robert Crumb) y los giros argumentales de traca.

Lo mejor: Vijay se despide a lo grande del cine masala.

Lo peor: Que el dvd no tenga la opción de eliminar las secuencias de Vadivelu, dignas de los guionistas de Noche de Fiesta.

Shinzanmono: Akai Yubi

AÑO: 2011

DIRECTOR: Hiroyasu Doi.

INT.: Hiroshi Abe, Meisa Kuroki, Junpei Mizobata, Tetta Sugimoto, Naomi Nishida, Yasuko Tomita, Sumie Sasaki, Tsutomu Yamazaki.

GÉNERO: Thriller/Drama.

Precuela en formato largometraje de la teleserie Shinzanmono, que adapta una novela anterior (concretamente la séptima) a la del serial y ambientada dos años antes de los acontecimientos que conocíamos.

Hiroshi Abe vuelve a interpretar al sagaz detective Kyochiro Kaga, que investiga el caso del asesinato de una niña. Como en la saga Colombo, somos testigos de cómo se forja un plan para que el crimen quede impune, pero, aunque Kaga no lleve una gabardina roñosa ni conduzca un coche destartalado, si que parece haber heredado los métodos y la astucia del investigador italoamericano.

Sin desvelar absolutamente nada de la trama (imprescindible en este tipo de relatos) se puede decir que la práctica totalidad de comedia presente en los episodios ha desaparecido, quedando un relato abundante en melodrama que nos ayuda a conocer mejor tanto al protagonista como el origen de ciertas situaciones ya vistas en la serie.

Lo mejor: El protagonista, las sorpresas argumentales y las explosiones de drama lacrimal descontrolado.

Lo peor: Que aún no hayas visto la mejor serie japonesa del 2010.

The Red Eagle

AÑO: 2010

DIRECTOR: Wisit Sasanatieng

INT.: Ananda Everingham, Wannasingh Prasertkul, Yarinda Boonnak, Pornwut Sarasin, Jonathan Hallman.

GÉNERO: Acción.

Es imposible no acordarse de Green Hornet ante esta película. Tanto aquella como esta película beben de las fuentes de un icono aventurero de los años 60, reconvertido en blockbuster por imposiciones de la industria, y adaptado a los gustos del consumidor de hoy por dos directores que se sienten mucho más cómodos dentro de un cine de autor muy personal. Afortunadamente, The Red Eagle no se sumerge en los abismos de la mediocridad como la cinta de Gondry, sino que resulta ser una aceptable (y violenta) cinta de acción.

Red Eagle es el protagonista de una serie de novelas que fueron llevadas a la pantalla con éxito con la estrella de los años 60 Mitr Chaibuncha. Las películas terminarían en su sexta entrega, tras la muerte de su protagonista rodando un stunt sin protección ni dobles.

En el reboot de The Red Eagle, el héroe enmascarado sigue luchando contra políticos corruptos, pederastas y organizaciones de criminales secretas. La película tiene una muy buena producción (con un recolonizado azul turquesa al gusto de su director), acción trepidante y un look muy de blockbuster a la americana.

Por desgracia, Sasanatieng, acabó hasta las narices de las injerencias del estudio en su película (aún más de lo que terminó tras la mediocre The Unseeable), un hecho que queda bien patente en los guiños al espectador inteligente que el realizador reparte por todo el metraje (como cuando lleva al paroxismo los momentos de product placement, por ejemplo el momento en el que el protagonista bebe un botellín de una bebida energética frente a una máquina expendedora), incluyendo la advertencia en contra del tabaco más visceral de la historia del cine thai (donde se está obligado a anunciar la peligrosidad del tabaco cuando los personajes aparecen fumando). Tras el rodaje, Sasanatieng hizo público que esta iba a ser su última cinta rodada para un gran estudio, manifestando su voluntad de regresar al cine independiente y realizar cintas tan grandes como Citizen Dog o Las Lágrimas del Tigre Negro, las dos únicas películas que reconoce como 100 % suyas. Ole.

Lo mejor: Que Sasanatieng regrese al cine de autor tras este film que, por otra parte, es del todo recomendable para fans de Darks Knights y Spidemanes.

Lo peor: Que Seth Rogen no dimita también. Para siempre.

Diamond Eye

AÑO: 2010

DIRECTOR: Vichian Tha-In

INT.: Nirut Sirijunya, Gowit Wattanakul, Pamnee Sukkagorn, Sahapon Jangpragarn.

GÉNERO: Acción.

Diamond Eye es un regreso en toda regla al cine tailandés de serie B de los 80 y 90, aquellas infrapelículas con Sorapong Chatri y Panna Rittikrai rodadas en la selva, con mercenarios, luchadores, traiciones y acción chusquera.

Aquí tenemos a dos monjes, cuyo maestro les ordena proteger el Ojo de Diamante, una joya que brilla mucho (pero de la que se desconocen sus propiedades reales) codiciada por exmonjes, monjes traidores, mercenarios con camisetas de los Scorpions y occidentales que hacen capoeira.

La acción es todo un regocijo trash, con los actores haciéndose daño por tres céntimos, efectos de cable terribles, y unos efectos de sonido robados que invitan a la hilaridad.

Es cine (o video) del que ya pensábamos que no se hacía. Solo faltan unos ninjas para tener el despropósito completo.

Lo mejor: Las escenas dramáticas que dan risa, con flashbacks y todo.

Lo peor: No te la puedes tomar en serio.

Three Sisters Ninja Sex (Secret Mystery Gaiden VS Kunoichi Rape Female Fencer)

AÑO: 2009

DIRECTOR: Hiroyuki Kawasaki

INT.: Asami, Ai Miyazaki, Rino Mizusawa.

GÉNERO: Porno/Chambara.

Asami es uno de los rostros más iconográficos del gore-action japonés perpetrado por directores como Noboru Iguchi, Yoshihiro Nishimura y el resto de la banda. La habíamos visto en cintas como Sukeban Boy, Robogeisha o la secuela de Machine Girl, pero pocos conocían su faceta como actriz porno. Hasta hoy.

Esta cinta de Hiroyuki Kawasaki (director habitual de directos a video de toda clase para la distribuidora TMC) es muy similar al resto de películas eróticas de ninjas que plagan los videoclubs japoneses. Hay una trama absurda de guerra de clanes, unas cuantas secuencias de acción bastante torpes (cuyo interés radica en el uso de artimañas mágicas) y mucho, mucho sexo: violaciones, felaciones y un gangbang con la señorita Asami sin trampa ni cartón.

Hay que decir que la actriz demuestra ser toda una estrella del género, a años luz de muchas felatrices niponas: no le hace ascos a nada y toma el control de la situación en vez de seguir el rol pasivo habitual. Toda una sorpresa para los fans de la actriz.

Lo mejor: Recuerdo que una amiga no podía creer que esta chica se dedicara al hard y discutía airosamente esta posibilidad. Hoy puedo decir que tengo las pruebas.

Lo peor: Dejando de lado los fines puramente masturbativos del film, no es que sea un chambara de Akira Kurosawa.

My Best Bodyguard

AÑO: 2010

DIRECTOR: Sirippakorn Wongchariyawat

INT.: Shawn Yue, Ubolratana Rajakanya, Shahkrit Yamnarm, Archong Chumsai Na-Ayuthaya, Sompol Piyapongsiri, Songkran Dechanarong, Theerapat Sajjakul.

GÉNERO: Thriller/Acción.

Esta imitación tailandesa de los thrillers made in Hong Kong de finales de los 90 (del tipo Purple Storm y similares) tiene sus momentos, pero resulta demasiado larga, reiterativa y escasamente original. Lo mejor: que está protagonizado por la princesa de Tailandia, Ubolratana Rajakanya, una señora de 60 años que, gracias a la cirugía plástica, tiene el aspecto de un transexual de 30.

El hongkonés Shawn Yue (Infernal Affairs 2) es el villano de la peli, dueño de una empresa farmaceutica que inocula un virus letal en inocentes para luego intentar forrarse vendiendo vacunas. La CIA quiere eliminar a los infectados, (entre los que está una famosa periodista, interpretada por su majestad) y un agente a toda prueba la protegerá de las balas de los malos y de los buenos.

Y como según la ley tailandesa, dar menos de 4 estrellas (sobre 5) a un film donde intervenga un miembro de la familia real esta penado con la cárcel (rigurosamente cierto, metieron entre rejas a un crítico de un periódico thai por darle solo dos) yo le voy a dar 14 estrellas, para que la corona siamesa tenga un buen día. Aunque la peli tenga escenas de acción que no las aceptarían en una cinta de serie B de Mithun Chakravorty y un ritmo más televisivo que La Hora de Bill Cosby. He dicho.

Lo mejor: Durante los créditos finales se reproduce la dramática caída de su alteza durante el rodaje (tropezando en lo más llano) con más repeticiones que un gol de Messi. Descojone garantizado.

Lo peor: Más vista que el tebeo y con un director escasamente dotado para la acción.

Spidy Lady

AÑO: 2004

DIRECTOR: Kisuke Hizen

INT.: Mari Izumi.

GÉNERO: Ciencia-Ficción/Porno.

Oh, las pelis locas de Giga Pictures. Aquí nos presentan la versión femenina del héroe arácnido más famoso de América, Spidy Lady, enfrentada a Black Spidy, el reverso tenebroso de la chica-araña, una villana malvada y lésbica que ha secuestrado al padre de la protagonista, un general de vaya usted a saber qué ejército.

La cinta, de poco más de una hora de duración, tiene unas cuantas escenas en las que Spidy se enfrenta a los típicos esbirros (aquí vestidos de luto riguroso y maquillados de zombi de carnaval) hasta que el reparto de tollinas le lleva hasta su némesis, con quien intercambia bofetones en un principio para pasar a intercambiar fluidos más tarde.

Hay un tentáculo negro que hace de las suyas, Spidy lanza redes como en la versión televisiva de los 70, hay torturas varias, violación con un strap-on (ya saben ustedes lo que es) y la revelación final de que su padre no es su padre, es un marciano. Ni Orson Welles.

Lo mejor: Que hagan estas cosas que tanto enriquecen el mundo del cine. En 100 años las proyectarán en los museos de arte contemporáneo, si es que queda alguno.

Lo peor: Depende de cómo te tomes estas cosas.