Death Kappa

AÑO: 2010

DIRECTOR: Tomoo Haraguchi

INT.: Misato Harada, Hideaki Anno, Shinji Higuchi, Ryuki Kitaoka, Mika, Yakan Nabe, Hiroko Sakurai, Daniel Aguilar.

GÉNERO: Ciencia-Ficción/Comedia.

El diseñador del monstruo en las dos últimas entregas de la saga Gamera dirige esta parodia del género que según va avanzando se adentra en las aguas de la demencialidad más absoluta.

Los kappa son unos seres mitológicos que habitan en los ríos, inofensivos y fanáticos de los pepinos, su alimento favorito. Una serie de incidentes que es mejor no relatar ahora provocarán su mutación en un monstruo gigantesco que se enfrentará a otro mutante atómico que está convirtiendo en escombros la ciudad.

Unos efectos especiales al estilo de hace 50 años (realizados por expertos técnicos para que parezcan lo más casposos posible), la inaudita participación del escritor español Daniel Aguilar (que no ha nacido para la actuación, precisamente) en el papel de un experto en kappas, o los hilarantes minutos finales, le otorgan más de una razón para que cualquier fan del trash japonés la coloque en su lista de visionados.

Lo mejor: Las parodias directas a clásicos del género. (Las cuales son más abundantes en el montaje alternativo japonés).

Lo peor: Puede ser el guión con más cara dura y demente del cine japonés en muchos años.

Veer

AÑO: 2010

DIRECTOR: Anil Sharma

INT.: Salman Khan, Zarine Khan, Sohail Khan, Mithun Chakravorty, Jackie Shroff.

GÉNERO: Acción/Aventuras/Musical.

Salman Khan escribe y protagoniza una superproducción histórica al servicio de sus músculos y su egolatría llena de acción imposible, caballos, colonos malvados y una bonita historia de amor.

Veer es un Bollywood de época de esos que la industria india pergeña de tanto en tanto, abundante en nacionalismo trasnochado pero desprovista de toda intención que no sea otra que la de reventar taquillas.

Khan es aquí el héroe del título, el hijo del más valiente de los pindaris, un clan que se opone tanto a los ingleses como a aquellos que se someten a ellos. Repartidos por todo el país, luchan para terminar con el sometimiento al extranjero, espada en mano.

Junto a Salman, su hermano Sohail y su extraño apéndice nasal, el rey del disco dancing Mithun Chakravorty, y una producción que denota un buen dinero invertido. Eso sí, la fidelidad histórica pretendida se va al garete en cuanto el protagonista empieza a dar saltos y volatines a lo Tigre y Dragón, aunque tampoco nos quejamos.

Lo mejor: Entretenida cinta de sábado tarde.

Lo peor: Si no te gustan las películas de Salman Khan terminarás empachado con esta.

Blood Ties

AÑO: 2009

DIRECTOR: Chai Yee-Wei.

INT.: Joey Leong, Cheng Pei Pei, Kenneth Tsang, David Leong, Vincent Tee.

GÉNERO: Thriller Fantástico.

En este thriller de gángsters con fantasmas, una interesante premisa (un policía que posee el cuerpo de su hermana pequeña para poder limpiar su nombre y vengarse de los que terminaron con su vida y la de su mujer) se ve lastrada por un desarrollo que ocupa más de la mitad del metraje en sentar las bases argumentales. Para cuando entran en harina el espectador ya ha empezado a perder la paciencia.

Pese a ello, la película cuenta con un buen reparto (que incluye a la otrora musa de la Shaw Bros, Cheng Pei-Pei, ya en la tercera edad) y algunos hallazgos interesantes, pero hay que reconocer que la historia no daba para tanto. O no han sabido como lograrlo.

Lo mejor: Una idea interesante y original en el género.

Lo peor: La de veces que te repiten la escena del asesinato con nuevos elementos.

Hisss

AÑO: 2010

DIRECTOR: Jennifer Lynch

INT.: Mallika Sherawat, Divya Dutta, Irfan Khan, Jeff Doucette.

GÉNERO: Terror.

Sí, esta película ha sido dirigida por la hija de David Lynch, cuya anterior Surveillance gozó de buena repercusión en el circuito festivalero. Hisss, sin embargo, es la típica producción de serie B de terror fantástico de Bollywood, otra cinta más de mujeres serpiente sin absolutamente ningún ingrediente que la distinga del resto. Es más, me dicen que en realidad la ha dirigido Kodi Ramakrishna y me lo creo.

Tenemos tres historias paralelas: la primera la de un hombre con tumores cerebrales que secuestra al macho de la diosa serpiente, para capturarla y curar si enfermedad; después tenemos a la mujer serpiente, que va masacrando por doquier, mientras busca al macho; y por último, a un policía que investiga los asesinatos.

Efectos especiales peores que los de Anaconda 4 (excepto los de maquillaje, resultones), Mallika enseña el culo (o quizá sea una doble), y actores espantosos (excepto Irfan Khan). En serio, películas como esta las hay a montones.

Lo mejor: Que Jennifer Lynch haya optado por tomarle el pelo a sus fans de esta manera.

Lo peor: Hasta Devi era más entretenida que esta.

Si Agimat At Si Enteng Kabisote

AÑO: 2010

DIRECTOR: Tony Y. Reyes

INT.: Vic Sotto, Ramon “Bong” Revilla Jr., Aiza Seguerra, Oyo Boy Sotto, Mikylla Ramirez, Gwen Zamora, Sam Pinto.

GÉNERO: Acción/Fantástica

Crossover de dos de las series más famosas de películas de espada y brujería del cine filipino, Agimat y Enteng Kabisote, una película que ha funcionado muy bien en las taquillas de aquel país y cuyo potencial para el aficionado es tan limitado como inexistentes sus subtítulos.

La trama parece ser bastante sencilla. Los dos héroes primero son enemigos y luego unen fuerzas para combatir a un ejército de orcos, monstruos y seres de más allá de la Tierra Media. La típica excusa para saturar al espectador con chistes malos, un Vic Sotto que empieza a mostrarnos que ya no es un chaval, niños que dan mucha rabia, acción a puñetazo limpio (con peleas entre Mike Tyson y Bud Spencer) y efectos especiales psicotrónicos a raudales.

Puede tener sus momentos, dependiendo del grado de intoxicación del espectador, su habilidad con los idiomas orientales, y que el mando tenga las pilas suficientes para aguantar que pulsen fast forward durante casi dos horas.

Lo mejor: Bueno, es una película absurda con efectos especiales absurdos. Eso siempre es un plus.

Lo peor: Le falta el encanto de las películas absurdas de hace 30 años.

White Night

AÑO: 2009

DIRECTOR: Park Shin-woo

INT.: Han Suk-kyu, Son Ye-jin, Go Soo, Lee Min-Jeong, Park Seong-woong, Cha Hwa-yeon, Jeong Jin.

GÉNERO: Thriller.

Rutinario thriller basado en un best seller japonés en el que no faltan ni los valses de rigor ni el sexo gratuito, y que ya fue adaptado en forma de serie de televisión en su país natal.

Demasiados personajes, demasiada confusión innecesaria y demasiadas líneas temporales paralelas para contarnos el embarrullado caso de un asesinato sucedido 14 años atrás. Un detective obsesionado por el caso y una serie de intereses ocultos forman una trama que no termina de enganchar al espectador, principalmente por el desorden de los flashbacks y el escaso esfuerzo que demuestra su realizador por llevar a imágenes el libro.

Demasiado larga, demasiado prescindible.

Lo mejor: Hay que reconocer el buen hacer de algunos actores, especialmente Han Suk-kyu.

Lo peor: No hay quien se enganche a la trama con tanto cambio temporal.

Sukeban Hunters (Yakuza Busting Girls: Final Death Ride Battle)

AÑO: 2010

DIRECTOR: Kazufumi Nakahira

INT.: Asami, Rena Komine, Sakichi Sato, Misato Tate, Rumi Hiiragi, Toshihiro Wada, Yuuki Matsumura, Jiro Sato.

GÉNERO: Acción/Thriller.

Divertido homenaje a las pinku violence producidas en Japón durante los años 70. Como aquellas, esta película contiene sexo y violencia para satisfacer a los más irreductibles del cine psicotrónico.

La trama arranca con un tributo a Django en el que la protagonista “resucita” para iniciar su sendero de venganza. Miembro de una banda de delincuentes femeninas, intentará exterminar por todos los medios a los que casi terminan con su vida.

Sabiendo que los efectos especiales son de Yoshihiro Noshimura es fácil entender que en esta cinta aparezcan guitarras que se transforman en ametralladoras, armas que disparan dedos amputados y muchos chorros de sangre. Sin embargo, la violencia más explosiva se concentra casi en su totalidad al inicio y final del film, dejando una trama bastante fiel a sus orígenes, con una cuidada banda sonora y una fotografía setentera de colores vivos que clama a gritos el uso del filmlook.

Lo mejor: El arranque, con esa adaptación del tema musical de Django.

Lo peor: Es tan fiel a las viejas cintas de la Toho que quizá decepcione a los que esperen más de la cuenta.