Crazy Dinner

AÑO: 2011

DIRECTOR: Shang Jing

INT.: Huang Bo, Liu Hua, Fan Wei, Liu Yajin, Monica Mok, Dai Lele, Liang Guanhua, Ba Duo.

GÉNERO: Comedia.

La comedia china es un poco un gusto adquirido, como la tónica. No es fácil de entrar en un universo que habitualmente traspasa todas las fronteras de la histeria y el surrealismo de un modo que poco tiene que ver con la comedia cantonesa a la que estamos más acostumbrados. Este Crazy Dinner filmado para el aluvión de estrenos del año nuevo lunar por Shang Jing (My Own Swordsman) podría bien considerarle como la versión china de Alex de la Iglesia (el de verdad, no el de La Chispa de la Vida) gracias a una historia multigenérica llena de trampas y sorpresas, violencia gratuita y un sentido del humor no apto para no iniciados.

Es la historia de un restaurante cuyo dueño quiere vender a toda costa. El establecimiento guarda un secreto que será revelado en la que se pretende la última noche del mismo, una noche en la que se dan cita a cenar un heterogéneo grupo de personajes entre los que se encuentra un gurú de la literatura, una estrella de cine, un mafioso, un padre acompañado de su hija y su aspirante a yerno, una misteriosa luchadora enmascarada y otros tantos.

Hay que reconocer que el arranque es complicado hasta para los más veteranos del asunto, pero su construcción in crecendo repleta de sorpresas multireferenciales logra atraparnos casi hipnóticamente.

Lo mejor: La gran pelea entre las dos féminas, con referencias a videojuegos del iphone incluidas.

Lo peor: No es la mejor en su género para iniciarse.

Anuncios

Bottom Line

AÑO: 2012

DIRECTOR: He Tao.

INT.: Guo Da, Guo Tao, Yuan Jing, Lili Liu, Guo Daming, Fan Shuran, Wu Yue, Wang Yuewen.

GÉNERO: Comedia/Thriller/Drama.

Si en Misery Kathy Bates secuestraba a un escritor simplemente por el goce de compartir techo con su estrella literaria favorita, en Bottom Line alguien secuestra a un escritor de éxito de novelas policíacas para que le ayude a resolver un caso de asesinato en el que se ha visto envuelto. Entretenida aunque escasamente ambiciosa cinta china de consumo interno que combina momentos de comedia negra con elementos de thriller, perdiendo completamente el norte en un desenlace ambiguamente moral sobre un tema del que la SGAE tiene mucho que decir.

Guo Da, como de costumbre, hace un sólido trabajo, al igual que su compañero de reparto Guo Tao. El resto tampoco es que tengan demasiadas ocasiones de lucimiento.

Lo mejor: Pese a lo nimio de su desarrollo argumental logra atraer la atención del espectador.

Lo peor: Los subtítulos incrustados en la película, evidencia del fracaso con el inglés del sistema educativo chino.

War of the Arrows

AÑO: 2011

DIRECTOR: Kim Han-min

INT.: Park Hae-il, Moon Chae-won, Ryu Seung-ryong, Kim Mu-yeol, Park Gi-woong, Ryohei Otani, Kim Ku-taek, Lee Jae-gu.

GÉNERO: Acción.

War of the Arrows es una más que correcta cinta de ficción histórica a la coreana, eminentemente comercial, dotada de un buen ritmo y créditos técnicos que pese a todo difícilmente pasará a la historia.

El principal inconveniente de la película es su escasa capacidad para la sorpresa: es una repetición de patrones mil veces vistos, con guerras a dos bandos (en este caso coreanos contra manchús, los malos de cientos de películas añejas de kung fu), relaciones personajes trágicas y bonitos escenarios. Todo absolutamente correcto. Tan correcto que no deja de ser un blockbuster de usar y tirar al estilo americano.

La acción, que debería ser la fuerza que hace fluir la película, especialmente en casos como el que nos ocupa, resulta ser la típica made in South Korea, en las antípodas del espectáculo a la china o la sobriedad de los japoneses: de nuevo, el montaje-picadillo a la americana se lleva la palma.

Estoy convencido de que el film gustará a bastantes de los que estéis leyendo esto. Sin embargo, viendo esta película me doy cuenta de lo injusto que fui con mis críticas hacia films como The Warring States que, en su imperfección, resultan mil veces más recomendables que este plato recalentado de lo mismo de siempre.

Lo mejor: Insultantemente correcta.

Lo peor: Espectacularmente convencional.

Hyperspace Rescue (Ultra Reinforcement)

AÑO: 2012

DIRECTOR: Lam Tze-Chung

INT.: Dylan Kuo, Wallace Huo, Lam Tze-Chung, Lam Suet, Hao Hao, Cheung Tat-Ming, Jing Tian, Sun Hao.

GÉNERO: Comedia Fantástica/Acción.

Que los chinos añadan subtítulos o no a sus películas suele ser toda una lotería. Normalmente suele ir en función del interés que puedas tener en verlas: cuantas más ganas tengas menor es la posibilidad de que se hayan molestado en traducirla a la lengua de Shakespeare. Eso es lo que sucede con esta cinta fantástica dirigida por el gordito que suele aparecer en las comedias de Stephen Chow (cuando aún rodaba).

La película es un festival de acción y efectos especiales (con muchos rayitos eléctricos, como en los 80) pero el no entender los diálogos merma bastante el atractivo de la empresa. Aún así, nos enteramos de que un joven que sueña con unos superguerreros termina viajando al pasado gracias a un amuleto que abre puertas temporales. A través de una de esas puertas termina regresando al presente acompañado por los guerreros de sus sueños, para que vivan unas cuantas situaciones al estilo de Los Visitantes. A ver si algún amiguete chino me logra descifrar por qué viajan tanto por el tiempo y qué narices es lo que quieren los malos de la película.

Lo mejor: Recuperar esa sensación ante las rarezas que nadie va a ver que teníamos hace 20 años delante de aquellos vhs de películas de fantasía taiwanesas.

Lo peor: Mis hijos seguro que hablarán mandarín. Yo todavía no.

White Vengeance

AÑO: 2011

DIRECTOR: Daniel Lee

INT.: Leon Lai, Jordan Chan, Anthony Wong, Zhang Hanyu, Crystal Liu, Jia Qing, Andy On, Wu Ma.

GÉNERO: Drama histórico.

Las cintas anteriores de época del realizador hongkonés Daniel Lee demostraron que podía trasladar toda la energía de las cintas de acción contemporánea hasta dentro de un entorno histórico con más espadas que puñetazos. Ahí quedan Three Kingdoms o 14 Blades para demostrarlo. El problema ha llegado cuando en White Vengeance esperábamos más de lo mismo sin contar con que esta vez la producción era china. Pero china, china, china.

Y ahí está el detalle. Nos hemos pasado a la recreación de batallas de los libros de historia que los ciudadanos chinos conocen al dedillo, con un guión que antes de llegar a la hora de proyección ya ha empezado a divagar, provocando una pérdida paulatina de interés en el espectador, pese a unas intermitentes secuencias de acción orquestadas por Tony Leung (el de Ip Man, no el actor) que solo le permiten ocasionales momentos de lucimiento, secundarias en una película con una duración que casi llega a las 2 horas y media.

Técnicamente, esta historia de dos antiguos amigos enfrentados por el poder y el control del último bastión en manos del enemigo, es perfecta, de presupuesto desmesurado. Lástima que tanto la novela que adapta como las situaciones que narra queden tan lejos del fan occidental como para que la aprecie más allá de sus virtudes visuales. Vuelve a casa, Daniel.

Lo mejor: Algún momento de acción aquí y allá.

Lo peor: La desastrosa interpretación de Anthony Wong y lo poco que llega a interesarnos lo que nos cuenta la película.

OOO, Den-O, All Riders: Let’s Go Kamen Riders

AÑO: 2011

DIRECTOR: Osamu Kaneda

INT.: Shu Watanabe, Dori Sakurada, Ryosuke Miura, Riho Takada, Rina Akiyama, Kenjiro Ishimaru.

GÉNERO: Ciencia-Ficción.

Toei tira la casa por la ventana para celebrar el 40 aniversario de la serie y el 60 de la productora. Lo que empieza como una más de las películas anuales basadas en la franquicia termina en una apoteosis apocalíptica en la que no falta uno solo de los superhéroes de la saga y algunos más de regalo.

De nuevo el tren del tiempo cobra protagonismo en una historia en la que una de las monedas activadoras queda termina en 1971 en manos de un supervillano llamado Shocker creando un futuro diatópico controlado por monstruos neonazis. Cuando la trama llegue a un punto de no retorno el guionista echará mano del anything goes para incluir el catálogo completo de kamens (incluyendo algunos que solo protagonizaron películas, como el protagonista de la oscura y para adultos Shin Kamer Rider) y otros personajes salidos de la imaginación de Shotaro Ishimori.

La película transcurre en un crecendo casi operístico hasta un último tercio cargado de efectos especiales e imágenes absolutamente impresionantes que lamento profundamente no haber podido disfrutar en una sala de cine. Como de costumbre, un poco de bagaje acerca de la mitología de los Kamen Rider no viene mal para disfrutar mejor de la cinta.

Lo mejor: Un desenlace con imágenes que ni Lars Von Trier en Melancholia.

Lo peor: A estas alturas aún me cuesta entender los estados de transformación de los imagin.

Magic to Win

AÑO: 2011

DIRECTOR: Wilson Yip

INT.: Karena Ng, Louis Koo, Raymond Wong, Jacky Wu, Wu Chun, Yan Ni, Tonny Jan, Renata Tan.

GÉNERO: Comedia fantástica.

El creador de la taquillera saga de los 80 Happy Ghost intenta recuperar la fórmula adaptándola a los tiempos modernos, cambiando las fantasmadas por magia a lo Harry Potter. Voleibol, adolescentes y combates por poseer superpoderes en una película para niños menores de 13 años.

Como en la saga original (que era un exploiter familiar de Teen Wolf, cambiando la licantropía por los espectros) el deporte se mezcla con las ayudas mágicas, aquí con una de las componentes de un desastroso equipo de balón volea que recibe por accidente todos los poderes de un profesor universitario.

No hay mucho más, aparte de las luchas de los magos contra los villanos, entre ellos un desubicado Jackie Wu que en vez de dar patadas dispara kameames a lo Son Goku. Tres o cuatro set-pieces de efectos especiales y el resto comedia juvenil al estilo Disney con irritante banda sonora a la americana.

Mención aparte para la explicación absurda de que los personajes no hacen magia, sino que usan todo el potencial cerebral. Lo que hay que hacer para burlar el estricto código cinematográfico chino.

Lo mejor: Para fans del cine familiar chino.

Lo peor: Posiblemente, la película más floja de Wilson Yip en años.