Fate and Consequence

AÑO: 2007

DIRECTORES: He Wei, Chow Jan-Wing

INT.: Fan Siu-Wong, Mao Zhiqiang, Yuan Wen-Ting, Liang Feng, Xu Caigen, Tsui Siu-Lung, Wong Ka-Wai, David Lam.

GÉNERO: Acción.

Pocos meses antes de aparecer en Ip Man, Fan Siu-Wong protagonizó esta cinta de kung fu al estilo de la vieja escuela con conspiraciones palaciegas, monjes de Shaolin y muchas, muchas secuencias de pelea.

Fan interpreta a un guerrero que ha de localizar y llevar hasta palacio al legítimo heredero del trono, el hijo del ejecutado emperador, oculto entre los monjes de un templo Shaolin como uno más.

Pese a la tosquedad cinematográfica, esta producción china puede presumir de estar rodada en 35 mm (algo prácticamente en desuso entre las producciones de bajo presupuesto) y de gozar con unas excelentes coreografías de Yuen Bo (últimamente en el equipo de Jackie Chan). A nivel de dirección o guión es escasamente reseñable, pero puede ser de interés para nostálgicos de las artes marciales clásicas que no den demasiada importancia a los aspectos técnicos.

Lo mejor: Coreografías inesperadamente potables.

Lo peor: Ese aspecto de producción inconfundiblemente china, para consumo interno.

Unfair, the movie

AÑO: 2007

DIRECTOR: Yoshinori Kobayashi

INT.: Ryoko Shinohara, Kippei Shiina, Hiroki Narimiya, Sadao Abe, Mari Hamada, Rosa Kato, Mion Mukaichi, Masaya Kato.

GÉNERO: Thriller.

Por lo que se dice, Unfair fue una de las series revelación de la tele japonesa durante el año 2006. Una serie policiaca con protagonista femenina basada en una serie de novelas de misterio. Tras la serie se realizó un telefilme especial y un largometraje para cine, que es el que nos ocupa, tan televisivo como el resto de sus parientes.

La premisa es tan interesante como poco original: unos terroristas de élite que secuestran un hospital y amenazan con causar una hecatombe bacteriológica haciendo explosionar una bomba. Dentro del hospital, la hija de la protagonista, una cría de 8 años que se ha quedado ciega (temporalmente) a causa de un atentado. Todas las fuerzas policiales parecen tenerle manía a la decidida heroína, que finalmente tendrá que sacar las castañas del fuego y recuperar a su hija.

Aunque técnicamente es impecable (es una producción de la Toho) la fotografía resulta un tanto televisiva, como en los V-Cinema de yakuzas y ninjas nudistas. Tampoco es lo peor. Más grave es la carencia de acción, el metraje alargado, y la completa previsibilidad argumental. Eso sí que es para cabrearse.

Lo mejor: Un producto convencional para los que suelen matar las horas viendo cosas como Walker Texas Rangers y otros especímenes televisivos.

Lo peor: Es como Hardboiled, pero con una infinitésima parte de la acción.

Kung Fu Kid

AÑO: 2007

DIRECTOR: Issei Oda.

INT.: Zhuang Zhang, Juri Ueno, Shinji Takeda, Kazuya Sato, Mari Yaguchi, Atsushi Tsutsumishita, Megumi Sato, Pinko Izumi.

GÉNERO: Comedia/Acción/Fantástica.

Desde que Chu Yen-Ping abandonara las series de Kung Fu Kids y Shaolin Popey, el género de los niños karatekas ha permanecido prácticamente desaparecido de las pantallas. Su último coletazo fueron las películas de los Pequeños Ninjas, remakes de los Kung Fu Kids producidos en Corea y disimulados como producto americano (con apariciones de estrellas como Hulk Hogan, nada menos).

Kung Fu Kid es bastante más inofensiva que las películas de Chu, si bien la cantidad de acción y efectos especiales (muy del estilo años 80) que contiene puede hacer las delicias de los amantes del cine de artes marciales más extraño.

Proyectada hace un par de años en el festival de Gijon, la cinta de Issei Oda (un experto en efectos visuales que dirigió la insufrible Arch Angels en el 2006) narra la historia de un pequeño aspirante a monje de Shaolin que para superar la cámara 36 debe viajar hasta Japón para encontrar y enfrentarse a su oponente final.

Tiene acción de Kenji Tanigaki (coresponsable de las coreografías de films como SPL o la última secuela de Ip Man), algunos efectos especiales espantosos (como la integración de los actores en el decorado virtual de la secuencia final) y la aparición de la Minimoni Mari Yaguchi en un papel a su (mínima) medida.

Lo mejor: Entretenimiento psicotrónico al que no se le puede pedir más de lo que es: cine infantil.

Lo peor: Verla doblada en español “neutro”. Parece un episodio de La Rana Raponchi. Evitadlo a toda costa.

Kung Fu Tootsie

AÑO: 2007

DIRECTOR: Jaturong Mokjok.

INT.: Sittichai Pabchompoo, Koti Arambawy, Charoenporn Awnlamai, Jim Chuancheun, Erik Marcus Schuetz, Jaturong Mokjok.

GÉNERO: Comedia/Acción.

Parodia del cine de artes marciales de los setenta cortesía de la productora GHT, responsables de películas de terror como Dorm o la serie Phobia. Mirandolo bien, que hayan producido esta no deja de tener sentido.

Y es que Kung Fu Tootsie, pese a sus pretensiones y su correcta factura técnica se queda lejos de Kung Fusión. Escrita y dirigida por un cómico popular en aquel país, aúna el cine de acción de época con las comedias de travestis, resultando una cinta que tiene momentos en los que te ríes y otros en los que saldrías corriendo.

Que no aparezca el nombre del director de acción en los créditos no es buena señal. Quizá no quedase demasiado contento con el resultado (que solo tiene interés cuando los especialistas doblan oportunamente a los protagonistas), pese a la aparición de luchadores que han trabajado incluso en Ong-Bak (como el occidental Erik Markus Schuetz, en cuyo curriculum aparecen también películas de Bollywood y la última entrega en imagen real de Street Fighter).

La trama, para los que aun sigan leyendo, presenta al hermano gemelo, homosexual y afeminado, de un mafioso al que debe sustituir cuando esté sea herido, enfrentándose a los imprescindibles clanes rivales.

Lo mejor: Algún chiste, alguna escena de acción (donde el protagonista recuerda a un joven Phillip Ko) y poco más.

Lo peor: Hay mejor acción en los pornos gays de artes marciales de la productora Giga. Algún día hablaremos de ellos.

Haunting Me

AÑO: 2007

DIRECTOR: Poj Arnon

INT.: Jaturong Mokjok, Sukonthawa Koetnimit, Ekkachai Srivichai, Yingsak Chonglertjetsadawong, Akachai Srivichai, Koti Arambawy.

GÉNERO: Comedia/Terror.

Poj Arnon tiene en su filmografía bastantes comedias de travestidos (un género genuinamente tailandés) y esta es una de las más entretenidas. Dos fantasmas que se aparecen en un bloque de apartamentos tras una muerte trágica asustando a sus inquilinos forman la excusa para una cinta que aúna humor absurdo, efectos especiales y tipos feos con pelucas de colores.

Que nadie se asuste pensando que con los mencionados protagonistas esta cinta pueda hacer alarde de algún tipo de reivindicaciones sexuales. Estas comedias suelen tener a humoristas famosos actuando como drag queens simplemente por hacer el chiste (si bien ese tipo de transexuales, que no se sienten mujeres sino que actúan como ellas, es muy popular en la vida real tailandesa) e incluso a veces son interpretados por actrices poco agraciadas.

Abreviando: exorcistas, fantasmas, artes marciales chusqueras, parodias de Brokeback Mountain, algunas risas, momentos psicotrónicos y poco más. Ah, el año pasado se estrenó la secuela.

Lo mejor: Todo el delirante desenlace, con el hechicero gigante y los enfrentamientos sobrenaturales.

Lo peor: Si Buppha Rathree te puso de los nervios, con esta puedes terminar en el hospital.

New Tokyo Decadence: The Slave

AÑO: 2007

DIRECTOR: Osamu Sato.

INT.: Rinako Hirasawa, Yui, Komari Awashima, Kikujiro Honda, Naoyuki Chiba, Taro Araki, Shinji Kubo, Toshihide Akama.

GÉNERO: Drama Erótico.

Tokyo Decadence es un clásico moderno del pinku eiga, una cinta dirigida por Ryu Murakami en 1992 y que entre sus atractivos se encontraba la banda sonora de Ryuichi Sakamoto, en su cenit de popularidad en occidente. The Slave no tiene mayor relación con aquella que estar basada en la práctica del sadomasoquismo, aquí basada en las experiencias reales de la atractiva protagonista, Rinako Hirasawa, una estrella del video porno S/M que dio el salto al erótico rodado para salas comerciales, un género que aun goza de público en Japón.

Osamu Sato firma este film de la Shintoho, especializada hoy en blandipornos de qualité y lejos ya del aura de exploitation a lo AIP con la que se labrara un nombre en el cine de culto durante los años 50 y 60.

Poco más hay que añadir, excepto que es de esas escasas ocasiones en este tipo de cine en las que el espectador tiene la sensación de estar viendo una película “de verdad” y no una sucesión de polvos asépticos. Pese a la temática no apta para todos los paladares, deja el erotómetro en una posición inesperadamente alta.

Lo mejor: Una cinta erótica que consigue su propósito pese a tocar un género delicado.

Lo peor: Su escasa duración (una hora) hizo que se estrenara junto a la delirante S/M Hunter, una bizarrada de superhéroes sadomaso al estilo Rapeman.

Girl Sparks

AÑO: 2007

DIRECTOR: Yuya Ishii

INT.: Yumiko Fukuoka, Toshiaki Inomata, Tombo Katsura, Rumi Ninomiya.

GÉNERO: Comedia.

Arriesgada película para públicos versados en el cine diferente y festivales de cine protagonizada por una adolescente en plena crisis existencial que vive en una pequeña ciudad japonesa en la que lo diferente parece ser lo más normal del mundo. Pongamos como ejemplo que la joven vive el difícil paso a la edad madura en una familia monoparental con un padre que apesta y se trasviste, un profesor que la acosa sexualmente mientras este es acosado por una profesora, unos amigos muy extraños y un chico bastante parado que le tira los trastos. Además, es raro el momento en el que no se ven misiles cruzar el cielo azul.

Nadie se comporta normalmente en esta película. Los diálogos y las situaciones rozan (y superan) el absurdo en todo momento, como en una versión asiática de una cinta de Jose Luis Cuerda. No se busca la carcajada del espectador (pese a todo, la cinta podría ser un drama tanto como una comedia) sino la complicidad de este ante el particular universo en el que se desarrolla una historia de una chica tan perdida en un mundo que no entiende, como cualquier otra chica de su edad.

Lo mejor: Una sorprendente película, tan sencilla como arriesgada.

Lo peor: Su autoencasillamiento conceptual para espectadores habituales del arte y ensayo (y japófilos profesionales).